lunes, 31 de marzo de 2008

POR LA PAZ BAJO EL AMPARO DE LA CONSTITUCION

PARA QUE SEPAMOS QUE CONTESTAR CUANDO NUESTROS HIJOS Y NIETOS NOS PREGUNTEN QUE HICIMOS EN ESTA INSTANCIA HISTORICA' IRIDE ISABEL MARIA GRILLO
Es el momento de recomponer las brechas que nos dividen y debilitan reconociéndonos auténticamente ciudadanos argentinos,por ello, hermanos,libres e iguales,consolidando la paz,fortaleciendo la democracia y sanando nuestras instituciones enfermas.Es hora ya de deponer actitudes soberbias y egoístas encerrados en nuestros propios intereses y de abrir nuestros corazones y nuestras mentes para emprender desafíos que nos engrandezcan como ciudad,como provincia,como región y como país.Es hora de avergonzarnos porque somos pobres en medio de la riqueza,que sea ésta nuestra peor verguenza y que nos sacuda en el rostro y en el alma el cachetazo del desnutrido que en silencio nos mira y solo espera,me pregunto:... hasta cuándo?Dejemos de ser desnutridos de espíritu,es hora de decir la verdad,de dejar de mentirnos a nosotros mismos y a los demás y de recomponer los lazos comunitarios,retomando el camino del diálogo y la confianza,porque no podemos seguir desconfiándonos a nosotros mismos y pretender que los demás confíen en nosotros.No olvidemos que solo la verdad nos libera,nos hace coherentes,confiables,previsibles y firmes,en nuestras posturas,actitudes y dando cuenta de nuestros actos,tanto en el ámbito de las relaciones privadas como en el de las relaciones públicas.Solo la verdad nos permitirá encontrar la paz interior que oriente nuestros espíritus también en este sentido hacia las relaciones sociales de toda índole, afectivas, laborales, económicas, jurídicas, políticas...Se trata de encontrar cada uno, en el fuero interno inexpugnable, ese espacio de silencio para escuchar la Voz que a todos nos llega.De recrearnos a nosotros mismos y tender manos solidarias en pos de una sociedad más justa,que se funde en una más equitativa distribución de las riquezas, que reduzca las desigualdades e instale la tan ansiada paz social.Seamos leales y honestos con nosotros mismos,tenemos la oportunidad histórica de debatir entre todos,priorizando el Bien Común,un proyecto de país,de patria,como verdadera comunidad de intereses, inaugurando tiempos nuevos, superadores de viejas rencillas que poco ayudan y nos debilitan y desterrando argumentos caducos y falsos antagonismos, que nos desgastan y no nos permiten avizorar el futuro de gloria que nos aguarda.Solo la verdad nos permitirá ir transformando día a día lo normal y frecuente,nuestras muertes diarias:llámense,mentiras,hipocrecías,anomias,corrupción,impunidad,inconstitucionalidades, en lo excepcional y patológico. Bueno es que los funcionarios y los abogados,que lo sabemos muy bien porque para ello fuimos capacitados, no nos olvidemos que los actos públicos que violan el orden constitucional supremo, ya sea derivados del Poder Legislativo,Ejecutivo o Judicial,no merecen el calificativo de leyes,decretos ni sentencias y deben ser descalificados por los jueces,aún de oficio,en las causas sometidas a su conocimiento y decisión, en ejercicio del control de constitucionalidad asignado. Debemos recomponer el valor de la palabra,la buena fé,el cumplimiento de lo pactado y de lo así estatuído,el principio de autoridad,entendido como cualidad dinámica del poder y fundado en el prestigio del que manda,prestigio que en una democracia se funda en el respeto de la voluntad del pueblo y en el respeto a las leyes,recordando siempre que solo revisten esta categoría las normas que se ajustan a la Constitución del Estado,que es la herramienta,la garantía política que nos ampara frente a los dos grandes males que pueden acechar a una sociedad:el despotismo y la anarquía.
(*) Juez Civil y Comercial de la Sexta Nominación, Primera Circunscripción, de la provincia del Chaco, Profesora Adjunta por concurso de la Cátedra A de Derecho Constitucional, de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales y Politicas de la UNNE.