miércoles, 16 de julio de 2008

REFLEXIONES SOBRE LA VIOLENCIA EN LAS ESCUELAS

Por Daniel Martinez zampa

Nuevamente los medios de comunicación nos ponen frente a hechos de violencia en las escuelas, en este caso con ataques hacia los profesores.

Cuando ocurre este tipo de situaciones lo primero que se hace es buscar al “culpable” y desde los ámbitos de decisión seguramente se diseñarán acciones con equipos técnicos que saldrán disparados hacia las escuelas como cuando se “patea un hormiguero” y al poco tiempo desaparecerán .

Estas intervenciones que de alguna manera dejan la sensación que “algo se está haciendo”, pero sólo son “parches” de dudosa efectividad.Mientras se sigan viendo los hechos aislados sin preguntarse por las causas y el significado de esos actos no se podrá hacer una intervención efectiva. ¿Qué nos están pidiendo los jóvenes a los adultos con esos actos? ¿Qué alianzas deberemos reconstruir los adultos frente a los jóvenes? ¿Cómo recuperar la autoridad en las instituciones cuando los docentes son permanentemente desautorizados y deslegitimados en muchas ocasiones por los padres y hasta por el propio sistema educativo?

Preguntarse por el significado y el contexto del acto violento no significa “justificar” el acto, sino intentar comprender su sentido para buscar la manera más adecuada de abordaje. ¿Acaso alguien puede saber de qué trata una película viendo sus últimos cinco minutos? Lo que nos ofrecen las noticias son los últimos momentos de un proceso que tiene su historia, muchas veces en situaciones que no fueron abordadas oportunamente o en las que los adultos no supimos interpretar las señales de los jóvenes.¿Es casual que esto salga a la luz luego del lamentable espectáculo que los adultos estamos dando con los últimos conflictos que son de público conocimiento, donde hemos bastardeado al diálogo? ¿Qué les hemos enseñado estos últimos 120 días acerca del valor de la palabra y el diálogo para plantear las diferencias?

El abordaje de estas cuestiones requiere entender que estamos ante procesos y que no existen soluciones mágicas.

Existen programas en los diferentes ámbitos de los cuales seguramente ahora las autoridades se acordarán (como el de Mediación Escolar y Convivencia que en el Chaco - pese a tener una ley “decisiones políticas” de la anterior gestión tiraron por la borda perdiéndose años de trabajo, sin que nadie desde la esfera política se preocupara por tal circunstancia).

Sin embargo, mientras no se incluyan estas acciones en una verdadera política pública en prevención, gestión, resolución de conflictos, generación de consensos y convivencia, seguiremos con “parches” de dudosa efectividad.